Retienen Salario al Mosh desde febrero, hasta que demuestre estudios que lo acrediten para dar clases

Exijo que se detenga la represión y el acoso en mi contra por parte del gobierno del estado, declaró este lunes Alejandro Echevarría Zarco conocido como El Mosh en un encuentro con este medio de comunicación.

De acuerdo a sus palabras, se ha emprendido una campaña en su contra que tiene varios aspectos, el último de los cuales es la retención de su salario desde el quince de febrero anterior y la exigencia de que muestre que cuenta con los estudios necesarios para impartir clases en en un programa de educación para adultos.

Esta situación es ilógica, expuso, ya que por un lado, dicha documentación está en poder de quien lo contrató en el 2014, es decir, la Secretaria de Educación en el Estado () y por otro lado, hasta la fecha, no ha sido requerido de manera formal por parte de la institución aunque Alberto Frutis Solís titular de la , declaró que incluso daba un plazo hasta el 28 de febrero anterior para que Echavarría Zarco diera pruebas de contar con la preparación suficiente para el puesto que ocupa.

Frutis Solís ha lanzado diversas acusaciones en contra del entrevistado las que han ido cambiando de sentido, ya que en un primer momento se aseguró que no daba clases de manera normal para después decir que no contaba con los estudios suficientes como egresado de una Escuela Normal para estar frente a los estudiantes.

“Mi forma de ingreso fue absolutamente legal por medio de procesos bipartitas efectuados tanto por la Secretaria de Educación como por el sindicato”.

Además, el titular de la afirmó que si Echavarría Zarco no contaba con estudios dentro de alguna Escuela Normal estaba imposibilitado para estar frente al aula.

Esto es otra mentira, subrayó el entrevistado, ya que en la entidad, derivado de acuerdos desde el 2008 entre el magisterio disidente y la autoridad educativa, quedaron establecidos los requerimientos, perfiles y formas para acceder a una clave de maestro.

Lamentó el implicado que todo haya sido hasta el momento de forma mediática y con el objetivo de perseguirlo a partir de que fuera detenido a mediados de enero del 2018 por elementos de la policía en en el marco de las movilizaciones del magisterio disidente al que pertenece.

A partir de ese momento, según relata, se inician una serie de medidas en su contra, recrudecidas cuando quienes lo detienen se dan cuenta de que se trata de quien a finales de los años noventa emprendió junto a cientos de jóvenes una huelga en contra de la privatización en la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Derivado de eso y a través de lo que se conoce como salida alternativa el ex representante estudiantil logra su libertad con ciertas medidas cautelares y el pago de la rotura de vidrios y un domo de la SEE, aunque asegura que no fue responsable de ello y no hay pruebas que lo incriminen.

Sin embargo, los asesores jurídicos de la sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación () determinaron que fuera cubierto lo demandado por la autoridad para que así pudiera pisar de nuevo la calle.

“Yo exijo que se pare esta represión individualizada en contra de mi persona y que se libere mi cheque porque está atentando contra mis derechos humanos y la estabilidad de mi familia porque es el sustento de mis hijos”.

Es de agregar que aunque no fue requerido formalmente, presentó con oportunidad la serie de documentos que lo acreditan para dar clases en educación para adultos así como las pruebas de que contrario a lo que declaró en un principio Frutis Solís, cumple sus labores de manera normal desde hace cuatro años.